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Venta en rebajas

Se entiende por venta en rebajas la que se aplica a los artículos que se ofertan en un establecimiento, a un precio inferior al fijado antes de dicha venta. Los artículos rebajados deben haber estado incluidos, al menos un mes antes, en la oferta habitual de venta. Queda prohibido rebajar artículos deteriorados.

No se considera rebajas la oferta de productos que no estuvieran a la venta con anterioridad, o la de productos deteriorados o adquiridos para ser vendidos a un precio inferior al ordinario (ventas en liquidación o venta de saldos).

TEMPORADA DE REBAJAS

Hay dos temporadas de rebajas anuales: a principios de año y a principios de verano.

Dentro de cada temporada el período de rebajas no podrá durar menos de una semana ni más de dos meses, de acuerdo con la decisión de cada comerciante y dentro de las fechas concretas fijadas por cada comunidad autónoma.

Las fechas del período de rebajas deben exhibirse en el establecimiento comercial en sitio visible al público, incluso cuando permanezca cerrado.

DERECHOS SOBRE LOS ARTÍCULOS REBAJADOS

Los artículos ofertados en rebajas deberán haber estado incluidos con anterioridad y, durante el plazo mínimo de un mes, en la oferta habitual de ventas, y no podrán haber sido objeto de promoción alguna en el curso del mes que preceda a la fecha de inicio de la venta en rebajas.

Un producto rebajado tiene que cumplir todas las normas de calidad y etiquetado. Está prohibido ofertar, como rebajados, artículos deteriorados. Hay que recordar que la reducción del precio en las rebajas se produce como consecuencia del cambio de estación o temporada, sin que esto tenga que repercutir en la calidad del producto.

Es obligatorio que en las etiquetas aparezca el doble precio: que figure tanto el precio anterior como el rebajado, o el porcentaje de rebaja que se ofrezca. Dicha obligación se extiende también a los productos rebajados que se exhiban en los escaparates.

No podrá anunciarse la venta en rebajas de un establecimiento comercial cuando esas rebajas afectan a menos de la mitad de los productos ofrecidos, sin perjuicio de que pueda anunciarse los precios de cada producto o artículo en concreto. En el supuesto de que las ofertas en rebajas no afecten a la totalidad de los productos comercializados, los rebajados estarán debidamente identificados y diferenciados del resto.

Las formas de pago que se admiten y las devoluciones serán las mismas que el resto del año, a no ser que el vendedor especifique lo contrario en un cartel visible al público y siempre que no se dé una información contradictoria.
La garantía de los artículos vendidos en los periodos de rebajas no variará respecto a los demás períodos del año.

CONSEJOS

  • Haga una lista de los artículos que realmente necesita y, fije la cantidad máxima que quiere gastar.

  • Observe la calidad del producto y compare el precio rebajado con el anterior, ya que, a veces, no hay tanta rebaja.

  • No se deje llevar por las prisas. El agobio y empujones de los primeros días pueden llevarnos a comprar de forma compulsiva. Compare precios en varios establecimientos.

  • Desconfíe de los establecimientos que cambian los artículos de sus escaparates para las rebajas.

  • Exija y guarde los tiques y las facturas por si necesita hacer algún cambio o reclamación.

  • Los establecimientos que admiten el pago con tarjeta de crédito durante el resto del año están obligados a hacerlo también en rebajas, salvo que se indique de forma visible lo contrario, sin recargo alguno sobre el precio.

  • No acepte ningún artículo en mal estado, con taras o estropeado; le estarán ofreciendo un saldo, no una rebaja.

  • Debe rechazar artículos cuyas instrucciones de uso no vengan en castellano.

  • Si tiene algún problema, solicita las hojas de reclamaciones. Los establecimientos tienen obligación de tenerlas a disposición del usuario que las solicite.

RECLAMACIONES

Las rebajas implican una reducción en los precios y no una disminución de nuestros derechos. Para reclamar, tendremos que solicitar la hoja de reclamaciones y presentarla rellenada ante la oficina de consumo más próxima a nuestro domicilio. Dependiendo del caso, consumo podrá canalizar la reclamación a la Dirección General de Comercio, competente en algunos aspectos referidos a este tipo de ventas. Las oficinas de consumo nos pueden informar de si la empresa está adherida al Sistema Arbitral de Consumo y solicitar un arbitraje.

Venta directa

La venta directa es aquélla realizada por el fabricante o mayorista, ofreciendo sus productos directamente al consumidor. Sólo se podrá realizar:

• En caso de que el vendedor fabrique realmente la totalidad de los productos puestos a la venta.

• En caso de que el vendedor sea mayorista y, realice sus operaciones de venta fundamentalmente a comerciantes minoristas.

• Los precios ofertados serán los mismos, ya se apliquen a otros comerciantes, mayoristas o minoristas, según los casos.


Venta en promoción

Por venta en promoción se entiende cualquiera que simplemente se realice por precio inferior o en condiciones más favorables que las habituales, con el fin de potenciar la venta de ciertos productos o el desarrollo de uno o varios comercios o establecimientos.

La finalidad de estas ventas es dar a conocer el nuevo producto o artículo, conseguir el aumento de venta de los existentes, o el desarrollo de uno o varios comercios o establecimientos mediante la oferta de un artículo o grupo de artículos homogéneos.

Los productos en promoción no podrán estar deteriorados o ser de peor calidad que los mismos que vayan a ser objeto de futura venta a precio normal.

DERECHO DE INFORMACIÓN

La venta en promoción deberá ir precedida o acompañada de la suficiente información al público, en la que deberá figurar con claridad:

  • El producto o productos objeto de promoción.

  • Las condiciones de venta.

  • El periodo de vigencia de la promoción, que no podrá ser inferior a dos días consecutivos ni superior a 30 días, con exclusión de la oferta de productos perecederos.

  • Disponer de existencias suficientes para hacer frente a la oferta.

DERECHOS EN CASO DE FIN DE EXISTENCIAS

Si llegaran a agotarse durante la promoción las existencias de alguno de los productos ofertados, el comerciante podrá prever el compromiso de la reserva del producto seleccionado durante un plazo determinado, en las mismas condiciones y precio de la oferta.

No obstante, si el comprador no estuviese conforme con dicha medida, o transcurriese el plazo de la reserva sin que el comerciante hubiese podido atender la demanda, el producto solicitado deberá sustituirse por otro de similares condiciones y características.

Venta por liquidación

Se considera venta en liquidación la realizada de forma excepcional y con la finalidad de terminar con determinadas existencias de productos, y que es anunciada con esta denominación u otra equivalente.

No podrán ser objeto de liquidación aquellos productos que no formen parte de las existencias del establecimiento, o aquellos que fueron adquiridos por el comerciante expresamente con objeto de incluirlos en la liquidación.

Deberá cesar la venta en liquidación si desaparece la causa que la motivó o si se terminan las existencias de los productos liquidados.

Los anuncios de las ventas en liquidación deberán indicar la causa por la que se liquida (cese del negocio, traspaso...).

La duración máxima de la venta en liquidación será de tres meses, salvo en el caso de cese total de la actividad, que será de un año.
En el curso de los tres años siguientes a la finalización de una venta en liquidación, el vendedor no podrá ejercer el comercio en la misma localidad con productos similares a los que fueron objeto de liquidación, siempre que ésta fuese por cese total, parcial o cambio de ramo.

El vendedor no podrá proceder a una nueva liquidación en el mismo establecimiento excepto cuando tenga lugar en ejecución de decisión judicial o administrativa; por cese total de la actividad o por causa de fuerza mayor.

Venta de saldos

Se considera venta de saldos la de productos cuyo valor de mercado aparezca manifiestamente disminuido a causa de su deterioro, desperfecto, desuso o esté obsoleto. El comerciante está obligado a indicar el tipo de defecto que tiene el artículo. Es necesario que el producto en saldo pertenezca al comerciante seis meses antes de la fecha de comienzo de este tipo de actividad, a excepción de los establecimientos dedicados específicamente a la venta de estos productos.

Las ventas de saldos deberán anunciarse necesariamente con la denominación 'venta de saldos' o 'venta de restos'. Se prestará especial atención a que las sugerencias de la existencia de ventajas económicas para el consumidor se corresponden con la realidad de los productos saldados.

Los establecimientos dedicados de forma exclusiva a la venta de saldos podrán vender artículos ajenos y artículos adquiridos específicamente con la finalidad de ser vendidos como saldos o restos, siempre que indiquen claramente en el exterior la naturaleza de su actividad.

Los comerciantes podrán practicar la venta de saldos siempre que estén debidamente señalizados y separados del resto de las promociones.

Se informará de la duración de los saldos, haciéndose constar si se trata de venta permanente de este tipo de productos.

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