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Cuidado con el crédito de la tarjeta

Usar el crédito de la tarjeta no sale gratis, de hecho, se pagan elevados intereses que, si te descuidas, pueden abocarte a una situación de sobreendeudamiento. En muchas tarjetas aparece, por defecto, activado el pago aplazado. Modifícalo y evita problemas.

Usar el crédito de la tarjeta es una opción muy cara, con una TAE que a menudo supera el 20%: nuestra recomendación es limitar el pago aplazado, dejándolo reservado únicamente a los casos excepcionales

¿Pago aplazado por defecto? No, gracias

Los usuarios pagan caro el crédito de las tarjetas… pero las entidades emisoras salen ganando, con lo que son muchas las que incentivan esta opción. Es habitual hacerlo ya desde la propia contratación: algunas entidades emiten sus tarjetas de crédito con la opción de pago aplazado por defecto, “permitiendo” a los consumidores el mayor endeudamiento posible.

Un buen ejemplo son las tarjetas de Wizink, que se emiten en la modalidad de pago aplazado, con una mensualidad mínima del 2,5% del saldo dispuesto e importe mínimo de 18 euros. Haz números: si contratas la tarjeta Wizink Oro, que cobra por el aplazamiento unos intereses del 26,82% TAE, y no cambias la forma de pago, y pagas con ella 300 euros de compras el primer mes, 450 euros el segundo mes y 200 euros el tercer mes, aunque no la volvieras a utilizar, a los seis meses habrías pagado 94,57 euros de intereses y solo habrías devuelto 34,14 euros del total que gastaste con la tarjeta. Si mantienes esas condiciones, tardarías más de 11 años en devolver las compras de tres meses, después de haber pagado más de 1.600 euros de intereses. No tiene ningún sentido.

Cambia la opción

El consumidor tiene la opción de modificar la forma de pago de la tarjeta en cualquier momento, pero si viene activada por defecto la opción de pago aplazado y no te das cuenta de cambiarlo o tardas en hacerlo, rápidamente acumularás una deuda elevada por la que pagarás muchos intereses.

Algunas tarjetas de crédito pueden ser interesantes si se utilizan en la modalidad de pago total sin intereses, pero absolutamente desaconsejables para aplazar pagos.

Tarjetas revolving, lo peor

El problema es mucho peor si se contrata una tarjeta de las denominadas revolving, que muchas entidades promocionan, ofreciéndolas sin comisiones y dando incentivos por usarlas. Este tipo de tarjetas no permiten pagar sin intereses: solo tienen la opción de pago aplazado y con tipos de interés igualmente elevados.

Todas las compras que se paguen con esta tarjeta se aplazarán con sus correspondientes intereses, con lo que el usuario está obligado a estar permanentemente endeudado si usa una de estas tarjetas para sus compras habituales.

Actúa contra los intereses abusivos

Si contratas alguna tarjeta de crédito, sobre todo si es affinity, (las que emitidas por una entidad financiera, pero bajo una marca comercial, como la Cepsa Mastercard) comprueba la forma de pago por defecto en la que emite: si es el pago aplazado, modifícalo por el pago total sin intereses nada más recibirla (o hazlo cuanto antes si aún no lo has hecho).

Si contrataste una tarjeta revolving, deja de utilizarla y no vuelvas a tirar de ella.

Si dispones de liquidez, amortiza anticipadamente la deuda pendiente de la revolving y si no puedes pagar la totalidad, establece la cuota más alta que te puedas permitir para evitar que la deuda se dispare.

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